Trail Running

El trail running es un deporte que implica un alto esfuerzo y desgaste físico. Aunque tengamos experiencia en otros deportes previos y especialmente si es nuestra primera disciplina deportiva, es muy recomendable hacer un buen test de nuestro cuerpo realizando una prueba de esfuerzo con un médico especializado.
Es una inversión que te dará la seguridad y confianza de que estas apto para esfuerzos a distintos niveles, ya sea de competición o con el único propósito de disfrutar. Visto que el auge y nivel de competición cada vez es mayor y que hay pruebas durante todo el año y de diferentes formatos, la primera inversión debería ir encaminada a que un profesional valore tus condiciones y te informe sobre los parámetros en los que debes moverte.

Fortalecimiento.

Antes de iniciar tus entrenamientos en montaña, date algunos paseos para conocerla más a fondo y para perder los miedos frente a lo desconocido. Conocer la ruta te puede ayudar a recorrerla después con mayor seguridad.
Intenta correr por montaña como mínimo 1 ó 2 sesiones semanales para que tus músculos y tendones se adapten a la técnica de carrera en montaña. De esta manera, tus apoyos se adaptarán a los desniveles, piedras, obstáculos, etc. De forma paralela, te podría venir muy bien realizar un trabajo de pesas, de propiocepción y ejercicios pliométricos, como los multisaltos, para fortalecer tu tren inferior: tobillos, isquiotibiales, cuádriceps, psoas, etc. Con un trabajo de fortalecimiento reforzaras la musculatura que rodea tus articulaciones y evitarás así posibles microroturas fibrilares y esguinces.

Entrenamiento.

Respecto a la progresión en el entrenamiento, se recomienda entrenar por tramos cortos y conocidos de no más de 1 km de distancia. Posteriormente, traslada tus entrenamientos a senderos con diferentes desniveles y, finalmente, opta por entrenar por rutas trialeras.
En cuanto a la contabilización del volumen del entrenamiento, entrena según el tiempo y no según la distancia ya que, como hemos dicho anteriormente, la combinación de senderos, caminos, desniveles, subidas y bajadas, hacen que el volumen de kilómetros recorrido sea muy relativo.

Tecnica.

Los principales cambios que apreciarás del asfalto a la montaña serán precisamente en este sentido, en el terreno. Quizás no tengas problemas en las subidas (siendo conveniente dar pasitos cortos y trotando), pero las bajadas en montaña se hacen especialmente complicadas y pueden llegar a ser peligrosas, por ello hay que bajarlas dando zancadas más cortas y llevando más cuidado.
Con el tiempo ganarás confianza en tus apoyos y podrás, sin perder nunca el respeto a las cuestas, bajar más rápido, pero como se ha comentado antes, ten en cuenta que en las carreras por montaña el tiempo es muy relativo. Por otro lado, en los terrenos llanos tienes que procurar no forzar ya que las carreras en montaña son muy duras. Emplea una técnica más económica y corriendo a ritmo suave. Debes adaptarte al terreno en cada momento, siendo a veces más recomendable trotar o andar que correr.

Equipamento.

Dentro del equipamiento básico de un trail runner, unas zapatillas adecuadas de trail runner deben ser lo primordial.
No es lo mismo correr por asfalto que por rocas, terrenos húmedos con desniveles (a mayor humedad, los tacos deben ser más pronunciado), hierbas, etc. Por eso, tus zapatillas deberán poseer una buena amortiguación, con refuerzos laterales y frontales, que no tengan la suela demasiado blanda, y que posean buena tracción, adherencia, agarre y estabilidad.
Por otra parte, es recomendable el uso de bastones ultraligeros, mallas largas, un cortavientos ligero con capucha e impermeable por si lloviera, una riñonera o camelback para transportar los alimentos (que indicamos más abajo), el móvil, GPS y una pequeña caja de primeros auxilios. Volver | Fuente: Foro Atletismo.